Antes que nada quisiera decir que no sé muy bien lo que me ha
hecho inscribirme en esta prueba, quizás la del Peñagolosa
en el 2008 fue la que me despertó el gusanillo por este tipo
de carreras o algún comentario de corredores en alguna carrera
de montaña. La verdad es que por un motivo u otro he vivido una
experiencia alucinante y que intentaré narrar a continuación:
E l viernes 15 llego a Ronda alrededor de las 20:00h. Las expectativas
sobre lo que me habían contado de dicha carrera se comienzan
a cumplir desde el primer momento. La ciudad está invadida de
deportistas. Se respira un ambiente espectacular. Lo primero que hago
es buscar el polideportivo ya que he decidido vivir la carrera al completo
y participando de todo lo que ofrece. Cientos de personas están
recogiendo el dorsal menos mal que solicité que me lo enviaran
por correo. Dejo el saco de dormir y la esterilla. El siguiente paso
es buscar la famosa “Cena de Pasta” que se encuentra en
la meta. Es fácil encontrar el lugar ya que solo tengo que seguir
a la gente. Nos sirven en unos comedores de campaña y por supuesto
el rancho es de campaña también. Tan pronto como puedo
vuelvo al polideportivo ya que estoy algo cansado del viaje (700 km).
Cuando llego han tenido que habilitar un segundo pabellón para
dormir pues está lleno el primero. Esto de dormir en el suelo
me trae viejos recuerdos.
El sábado 16 nos tocan diana a las 7:00h, primero se escucha
algún silbido y cuando termina la gente comienza aplaudir. Creo
que empiezo a comprender esto del espíritu legionario que rodea
toda esta carrera. (la organiza de la Legión). Voy al coche y
comienzo a prepararme. Digo prepararme porque llevo corriendo unos años
y normalmente todas las carreras que he hecho han sido con unas zapatillas
y un GPS y sin embargo en esta llevo:
- Zapatillas, Mini Polainas, GPS y GPS de reserva que me deja mi amigo
Vicente Bonet, linterna frontal y linterna de mano pequeña, chubasquero,
un par de barritas de platano, cámara de fotos, móvil,
camiseta de manga larga, segundo par de calcetines, un paquete de pañuelos
de papel y por supuesto todo esto lo llevo en una mochila CamelBak con
una bolsa de agua de 1,5 litros. Al final me doy cuenta de que he entrenado
tres meses con ella pero aún así cuando meto esto dentro
llevo de 2,5 a 3 kilos en la espalda y esto se nota pero lo prefiero
a tener que enviar bolsas a ningún sitio y luego esperar para
recogerlas, etc…
Cuando lo tengo todo preparado me voy a la salida que está a
unos dos kilómetros, es fácil de encontrar ya que tan
solo hay que seguir a una marea de gente (7.500 participantes entre
ciclistas y marchadores). Sobre las 9:00 horas estoy allí y de
repente aparece la cabra de la Legión la gente se acerca y empieza
hacerse fotos. La espera se hace larga ya que es a las 11:00 horas.
Solo tengo ganas de salir así que decido tomármelo con
calma y me tumbo en el césped del campo. El cielo está
raso, ni una nube, empiezo a temer que el día va a ser muy duro
en cuanto temperatura.
11:00 horas nos dan la salida, en esta ocasión se ahorran el
cañonazo parece que en años anteriores hubo un problema.
Al principio es complicado correr pues somos 2.500 corredores y los
primeros kilómetros son por dentro del pueblo. Aún así
cuando llego al kilómetro 10 más o menos llevo la media
prevista (entorno a 6,15 el kilometro) Me encuentro bien y voy aguantando
ese ritmo recordando que el perfil en los 32 km primeros es bastante
constante con alguna subida corta. Llego a Arriate (km 33 más
o menos en tres horas y media) me encuentro bien parando en todos los
avituallamientos bebiendo y comiendo pero parando relativamente poco.
Sobre las 14:00 me encuentro la primera subida importante ya que es
larga sobre unos 5 km y con pendiente constante. Hace mucho, mucho calor,
me comienzo a encontrar mal, voy andando por supuesto, me tengo que
parar a mitad de subida, joder!!!, estoy cogiendo una pájara
o me lo parece, no, es una pájara. Sigo andando muy despacio,
es terna de la subida. Comienzo a ver gente vomitando en las cunetas,
no hay sombra ninguna, la gente se marea y para también como
yo. Comienzan a pasarme corredores pues yo cada vez voy más lento.
Dios!!! Que llegue el avituallamiento ya. Llego al km 40 donde está
el avituallamiento, se me ha pasado por la cabeza abandonar, no me lo
puedo creer, llevo preparando esta carrera 4 meses y he hecho entrenamientos
más largos, no puedo retirarme en el km 40. En fin, llego, bebo,
bebo y vuelvo a beber. Me tumbo en una sombra y creo que estaría
alrededor de 20 minutos. Tengo que replantear la carrera pues quedan
muchos kilómetros.